Desprendimiento de Retina

¿Qué es?

La retina es la capa más interna del ojo, al que tapiza por dentro, y es la encargada de transmitir las imágenes que nos llegan desde el exterior al cerebro, a través del nervio óptico. El desprendimiento de retina es una patología ocasionada por la separación espontánea de la retina neurosensorial y el epitelio pigmentario de la retina.

Más del 40% de los desprendimientos de retina aparecen en pacientes miopes y la causa más frecuente es la aparición de roturas en las zonas más periféricas de la retina que, en su mayoría (60% de las veces), se originan en zonas de degeneración. Esto hace que una revisión periódica del fondo de ojo por su oftalmólogo sea de vital importancia para localizar estas posibles lesiones, ya que pueden ser tratadas de manera preventiva con láser, evitando de esta manera el desprendimiento.

¿Qué síntomas ocasiona?

Los síntomas premonitorios de esta patología son la visión de moscas volantes (miodesopsias) y de destellos luminosos (fotopsias), ante los que hay que acudir de urgencia al oftalmólogo. Éstos son indicativos de que se están produciendo alteraciones en el gel vítreo, que en determinados casos pueden acabar derivando en un desprendimiento de retina. Los pacientes con desprendimiento de retina sufren de la pérdida progresiva de un sector de su campo visual, viendo una cortina negra que avanza de forma progresiva y que puede llegar a ocasionar una pérdida de la visión central.

¿Cuál es su tratamiento?

El desprendimiento de retina se corrige mediante cirugía oftalmológica en manos de un retinólogo. Existen diferentes técnicas para cada caso específico, destinadas a la aspiración del fluído que se acumula bajo la retina y al sellado de las lesiones que lo ocasionaron mediante láser o crioterapia, siendo la VITRECTOMÍA la técnica más usada.

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